Metodología de la investigación de operaciones

La resolución de problemas de investigación de operaciones es una labor colectiva en la que los clientes de la investigación y los analistas trabajan codo con codo. Los analistas de IO, con sus conocimientos sobre las posibilidades del modelado, necesitan la experiencia y el conocimiento de la situación concreta que aporta el cliente. El éxito en las etapas previas a la obtención de la solución óptima del modelo matemático depende en gran medida de la creatividad y la experiencia del equipo.

Debido al factor humano, difícil de captar, resulta complicado dar prescripciones exactas para llevar la teoría de la investigación de operaciones a la práctica; en cada caso concreto, la metodología será particular.

En términos generales, puede mostrarse la orientación de la implementación, que consta de las siguientes etapas principales:

  1. Formalización del problema original.
  2. Construcción del modelo matemático.
  3. Resolución del modelo.
  4. Verificación de la adecuación del modelo.
  5. Implementación de la solución.

La formalización del problema exige investigar el área en la que ha surgido el problema o se requiere resolver una tarea de optimización. Esta es la etapa inicial del trabajo de cualquier equipo de investigación. Como resultado deben obtenerse al menos tres elementos fundamentales del problema que se va a resolver:

  • descripción de las posibles soluciones alternativas;
  • definición de la función objetivo (funciones objetivo);
  • definición del sistema de restricciones impuestas a las soluciones posibles.

En la obra clásica «Introducción a la investigación de operaciones» de Churchman, Ackoff y Arnoff se describen seis etapas. El planteamiento del problema se destaca como una etapa independiente. La calidad del planteamiento determina el resultado. Los errores cometidos en esta etapa invalidan los esfuerzos posteriores de creación y resolución del modelo. Al formular el problema se lleva a cabo un análisis exhaustivo del sistema, los objetivos y las posibles líneas de acción.

En términos generales, el sentido de la investigación operacional consiste en determinar cuál de las alternativas de acción es la más eficaz. Por consiguiente, debe establecerse un criterio de eficiencia (o un sistema de criterios). De los participantes en la investigación, incluidos los responsables de la toma de decisiones, se requiere la comprensión de lo siguiente:

  • qué situaciones son susceptibles de ser modeladas;
  • cómo obtener los datos necesarios para la construcción del modelo;
  • cuándo es oportuno utilizar modelos, dentro de unos límites razonables de tiempo y recursos;
  • qué hacer para extraer beneficio de la interpretación del modelo y de la implementación práctica de la solución;
  • cuáles son las limitaciones del modelo y en qué medida se corresponde con la situación actual.